Archivo de la etiqueta: crisis

Confianza y crisis

Analizando y trabajando con los datos de la Encuesta Social Europea, incluyendo la última oleada de la misma, sobre la confianza, tanto social como institucional, se aprecia una tendencia diferente en la evolución de ambas.

Veamos esa evolución. Los datos del siguiente gráfico reflejan la evolución de los niveles de confianza institucional y confianza social en las cinco oleadas disponibles de la Encuesta Social Europea.

Sigue leyendo

Anuncios

Empleo y Situación Social en la UE (II): ¿Quién está asumiendo el coste de la austeridad?

El otro tema del informe trimestral de Diciembre de 2011 sobre el Empleo y la Situación Social en la Unión Europea que trataremos en el blog versa sobre el efecto de las medidas de austeridad sobre la población y a quién afectan más dichas medidas.

Sabemos que los gobiernos de varios países de la UE están aplicando medidas de asteridad para lograr cumplir los diferentes objetivos de déficit público y esas medidas tienen efectos sobre la población de los países dónde se aplican. En el informe de la Comisión Europea (páginas 59-63) se analizan los efectos de dichas medidas para seis países (España, Grecia, Portugal, Estonia, Reino Unido e Irlanda). Dado que es difícil analizar estos efectos y a falta de que los datos finales y detallados estén disponibles realizan una simulación de los efectos de esas políticas aplicadas a través del modelo de microsumulación EUROMOD.

En un primer apartado hace referencia a los Efectos sobre el ingreso de la crisis.

Así, “para Grecia, los efectos de las medidas de austeridad llevadas a cabo en el período 2009-2011 (cambios en los impuestos directos y las contribuciones sociales, recortes en el sector público, en las pensiones y en otros beneficios) junto con los efectos de la recesión general (reducciones de sueldos / salarios en el sector privado, beneficios del trabajo por cuenta propia y otros ingresos junto con el incremento del desempleo) afectan a la distribución del ingreso como se muestra en el gráfico:”

Fuente: EU Employment and Social Situation Quarterly Review - December 2011

Sigue leyendo

Empleo y Situación Social en la UE (I): El impacto social de la crisis

En el reciente informe trimestral de Diciembre de 2011 sobre el Empleo y la Situación Social en la Unión Europea se abordan dos cuestiones de relevancia social y que trataremos en dos entradas de este blog. La primera hace referencia al impacto social de la crisis y la segunda trata sobre quién recaen las medidas de austeridad implantadas en varios países de la Unión.

El impacto social de la crisis (Páginas 55 a 58 del informe)

El informe dice que el riesgo de pobreza o exclusión social en la UE se mantuvo estable en 2010 en comparación con 2008 pero que la crisis ha interrumpido la tendencia a la baja de dicho riesgo que venía experimentando la UE desde 2005. Por países se ha incrementado en 6 puntos porcentuales en Lituania, 4 puntos porcentuales en Letonia y, también, en España, Irlanda o Dinamarca.

Sin embargo, afirma el informe, “estas tendencias se deben considerar con mucha cautela. El riesgo de pobreza se refiere a un umbral relativo determinado por el nivel general de ingresos y su distribución a toda la población. Este umbral puede variar de un año a otro, los ingresos individuales cambiar de repente, como ha ocurrido desde el comienzo de la crisis en muchos países”. “Este cambio se debe al hecho de que las diversas fuentes de ingresos no se ven afectadas al mismo tiempo, después de una crisis económica. Los ingresos de trabajo, sueldos y salarios, son los primeros en disminuir a medida que la situación en el mercado laboral empeora. Otras fuentes de ingresos, tales como pensiones y prestaciones sociales, no se ajustan inmediatamente. Como los ingresos del trabajo disminuyen, mientras que otros no han cambiado, hay una distorsión en la distribución del ingreso en general. La renta mediana y, por lo tanto, el umbral de pobreza caen. Las personas con un ingreso un poco por debajo del umbral de pobreza pueden pasar por encima de la línea, aunque su situación no haya cambiado, o incluso haya empeorado.” Así, “A raíz de este escenario, el umbral de la pobreza se redujo drásticamente en los Estados bálticos, entre 2009 y 2010, cayendo alrededor del 15 por ciento en Lituania y Letonia, y del 8 por ciento en Estonia. Una disminución significativa en el umbral de la pobreza también se produjo en España, Irlanda, Eslovenia y Malta. En este contexto, la disminución en la tasa de pobreza no significa que la situación de las personas mejora con respecto al año anterior, y la disminución de la tasa de pobreza después de una caída en el umbral de la pobreza, como se observa en Letonia y Estonia, no deben ser considerarse positivos”. Sigue leyendo

La crisis de deuda es, también, una crisis de confianza

Estos días están los “mercados” muy revueltos. La prima de riesgo de España e Italia ha alcanzado cotas máximas que luego se han relajado, tras la intervención del Banco Central Europeo (BCE). Pero, ¿qué subyace tras todos estos movimientos del mercado? Pues, fundamentalmente, una crisis de  confianza. Falta de confianza de los inversores en que los países puedan hacer frente a sus pagos, falta de confianza en los gobernantes de los principales
países afectados por razones diferentes. En España porque parece que tras el anuncio de las elecciones al 20 de noviembre el gobierno haya frenado las  reformas que están pendientes, y en Italia, porque su primer ministro está involucrado en muchos frentes dispersos más allá de la mera tarea de gobernar  al país. Para ver un poco más del análisis de Italia y la confianza de los ciudadanos en su primer ministro podéis leer este artículo de Sabatini en el que concluye que las personas que confían en la televisión son las que más confían en su primer ministro y otras conclusiones interesantes.

Falta de confianza, además, entre los propios miembros de la Unión Europea. La diferencia entre “países ricos” y “países pobres” se ha ido agrandando y da la sensación de que los “países ricos” (fundamentalmente Alemania) no están muy dispuestos a seguir pagando los “despilfarros” de los “países pobres”. Así, si desde la propia institución se ponen en duda los rescates y las políticas de estos últimos países, es normal que los inversores no tengan confianza en los mismos. La solución pasa porque la Unión Europea sea más fuerte, se deje de peleas internas en estos momentos y tenga una sola voz que genere la confianza necesaria para empezar a poner fin a la “especulación” de los mercados.

Otra de las soluciones es aplicar recortes para contener el déficit público, pero de la forma en la que se efectúen esos recortes dependerá el futuro de estos países. Recortar el Estado del Bienestar, dejando aún más desprotegidos a los que ya lo están, no es garantía de futuro, es “pan para hoy y hambre para mañana”. Recortar en educación, en investigación o en servicios sociales básicos no hace más que aumentar las diferencias entre ricos y pobres y es caldo de cultivo para “revueltas sociales”. En lugar de aplicar las tijeras porque sí sería mejor establecer prioridades, controlar mucho mejor las ayudas que se dan y quién las recibe, tratando de evitar el fraude, recortar gastos superfluos o evitar duplicidades administrativas, por ejemplo.

Hay que tomar medidas, sí, pero para ello hay que analizar en profundidad los problemas y eso, en estos tiempos que corren, requiere tiempo y no da resultados electorales a corto plazo, que es la vara de medir actual de nuestros políticos.

Por cierto, y esto sería para otra entrada, ¿Por qué no se exige una titulación mínima para estar en política? ¿Por qué a un recepcionista de hotel se le exige saber idiomas y no a un presidente del gobierno?…

Información más detallada en esta entrada (Blog sobre Economía y desarrollo de España y Galicia)

¿Cómo vamos a salir de la crisis? No hay confianza (o la corrupción: ¡ese gran problema!) (Encuesta del CIS Barómetro Junio 2011)

La encuesta del CIS lo deja claro: más del 85% de los españoles creen que la corrupción en nuestro país está muy o bastante extendida y apenas se refleja diferencia entre instituciones, sean locales, autonómicas o de la administración central (todas con valores por encima del 70% de corrupción percibida).

Los sectores que se perciben más corruptos son la construcción, la concesión de obras públicas y la concesión de subvenciones (alrededor del 80%). La educación y la sanidad son sectores donde se percibe una menor corrupción. Por colectivos son los políticos donde más corrupción se percibe, seguido de los empresarios y los jueces. Los ciudadanos creen que deben ser los gobiernos los que pongan freno a esa corrupción junto con el sistema judicial.

Preguntando a los ciudadanos cuál es el principal problema que existe actualmente en España la corrupción ocupa un quinto lugar tras el paro, los problemas de índole económica, la clase política y los partidos políticos. Por tanto, la corrupción supone uno de los principales problemas en España y más del 60% de los ciudadanos consideran que se es mucho y bastante tolerante con la corrupción. En cambio, con respecto al grado de cumplimento de las leyes (otra de las dimensiones del capital social: las normas sociales) casi el 55% de los encuestados consideran que se cumplen poco o nada.

Si hay percepción de corrupción es difícil confiar en las instituciones y si no se confía en las instituciones y aquellos que las dirigen es difícil generar confianza interpersonal.

Estudios recientes han demostrado la importancia del capital social y, fundamentalmente, de uno de sus componentes, la confianza, en el crecimiento y en el desarrollo económico. Es importante generar confianza en las instituciones para poder afrontar los retos de la crisis que padecemos y difícilmente se puede generar esa confianza si los ciudadanos perciben esas instituciones como redes de clientelismo y poco fiables. Además, la corrupción es un factor asumido por la sociedad como algo casi inevitable (más de un 50% de personas cree que forma parte de la naturaleza humana) y que está consentida (más de un 85% cree que existe porque está permitida por la administración y no la persigue lo suficiente). Para controlarla se aboga por poner penas más duras, crear leyes que impidan a los imputados acceder a puestos políticos por elección o mejorar los sistemas de control dentro de la administración. Todas estas acciones deben ser tomadas por los políticos, precisamente el colectivo que se considera más corrupto, por tanto es difícil confiar en que algunas de ellas se adopten.

Sería necesaria una regeneración profunda de la clase política y de las propias actuaciones de los políticos para poder generar la confianza necesaria para reactivar la economía. Es muy difícil emprender nuevos proyectos o atraer inversiones con este clima de desconfianza en el gobierno, las empresas o el sistema judicial, tres pilares fundamentales de cualquier economía desarrollada.

Observamos que fallan dos de los pilares del capital social: la confianza y las normas sociales, y tal como apunta Halpern (2005), si la confianza es poca y además el grado de incumplimiento de las normas es alto y no existen mecanismos correctores (o sancionadores) de este comportamiento, los costes de transacción serán mayores, dificultando las relaciones, tanto económicas como sociales. Sin embargo, si la confianza en las normas es elevada y se producen pocos casos de ruptura de las mismas nos podemos encontrar en una situación de bajos costes de transacción (por la confianza emanada de unas normas establecidas) y una mejora de la eficiencia económica.

Así pues, hay que poner en marcha actuaciones para frenar esa corrupción, generar confianza y hacer cumplir las normas para tratar de cambiar la percepción de que la corrupción es algo inevitable. Se trata, pues, de invertir en capital social como una medida más que puede contribuir a ayudarnos a salir de la crisis económica.