Archivo de la categoría: Referencias

¿Qué tienen en común España, Grecia, Italia y Portugal? (desde la perspectiva del capital social) (II): aspectos políticos

Decíamos en la anterior entrada que se iban a analizar las similitudes entre esos países en función de su nivel de confianza (que ya lo hemos visto), de su interés en política (que es lo que veremos hoy) y de su educación (que veremos mañana).

En general los aspectos políticos no suelen considerarse dentro del capital social, excepto, la variable que mide la participación electoral o el interés en política. Estos aspectos políticos se encuadran dentro de la dimensión de las normas sociales, que es otro de los indicadores que se emplean a la hora de cuantificar el capital social (junto con la confianza y las redes sociales). Esas normas sociales son líneas de conducta que rigen el comportamiento y la experiencia de los miembros de las redes. Se pueden definir como un grupo de reglas socialmente reconocidas, como la moda, la tradición, los usos y costumbres, etc. Por tanto, dentro de cada sociedad existen una serie de normas de convivencia que responden a un deseo generalizado de estabilidad social. Son patrones que se han ido estableciendo y transformando a lo largo de la historia de acuerdo a una serie de costumbres y tradiciones. Existen en todos los grupos o redes sociales y los individuos, si desean ser aceptados en ellas, deben cumplirlas en mayor o menor medida. Son, por tanto, un producto social derivado de la acción colectiva.

Como se derivan de la acción social, las normas no son iguales en todas las sociedades y, por tanto, su influencia sobre el crecimiento económico tampoco va a ser la misma. Por ejemplo, si las normas sociales repudian comportamientos como la evasión de impuestos la sociedad donde actúen podrá proporcionar mejores servicios a sus ciudadanos. Si, por el contrario, las normas sociales consideran que evadir impuestos es algo aceptable, la sociedad verá limitado su potencial de crecimiento, al disponer de menores ingresos que redistribuir. Así, para estudiar una sociedad y entender su funcionamiento es necesario conocer cómo son y cómo funcionan las normas sociales que la rigen.

La cuestión es, cómo se pueden medir esas normas sociales. Generalmente se emplean medidas de número de votantes (Helliwell & Putnam, 1995; Mustre del Río, 2005), el interés en política (Schneider, Plümper, & Baumann, 2000; Hauser, Tappeiner, & Walde, 2007; Corazzini, Grazzi, & Nicolini, 2007) etc. porque se trata de valorar conductas sociales que sean beneficiosas para el conjunto de la sociedad.

La medición de estas normas sociales es, tal vez, más compleja que la de las otras dos dimensiones del capital social. Existe menos unanimidad en las medidas puesto que se trata de un concepto bastante heterogéneo que puede englobar diferentes aspectos, desde la participación activa en política, mediante la votación; pasando por el compromiso cívico, medido a través del pago de impuestos o variables similares; hasta la calidad del gobierno, medida a través de índices internacionales.

En este caso vamos a analizar diferentes cuestiones relacionadas con la política utilizando varias de las preguntas que la Encuesta Social Europea nos proporciona sobre ese tema. Así, en primer lugar, se considera la variable que mide la participación en las últimas elecciones parlamentarias de un país. Las respuestas posibles son tres: si, no y no puede votar. La variable se cuantifica tomando el porcentaje de respuestas afirmativas y los resultados se presentan en el gráfico siguiente:

En este caso los resultados no difieren mucho entre los países considerados y únicamente Portugal presenta un índice de participación ligeramente inferior al resto de los países, mientras que Grecia, Italia y Suecia muestran porcentajes que superan el 80%. Sigue leyendo

Empleo y Situación Social en la UE (II): ¿Quién está asumiendo el coste de la austeridad?

El otro tema del informe trimestral de Diciembre de 2011 sobre el Empleo y la Situación Social en la Unión Europea que trataremos en el blog versa sobre el efecto de las medidas de austeridad sobre la población y a quién afectan más dichas medidas.

Sabemos que los gobiernos de varios países de la UE están aplicando medidas de asteridad para lograr cumplir los diferentes objetivos de déficit público y esas medidas tienen efectos sobre la población de los países dónde se aplican. En el informe de la Comisión Europea (páginas 59-63) se analizan los efectos de dichas medidas para seis países (España, Grecia, Portugal, Estonia, Reino Unido e Irlanda). Dado que es difícil analizar estos efectos y a falta de que los datos finales y detallados estén disponibles realizan una simulación de los efectos de esas políticas aplicadas a través del modelo de microsumulación EUROMOD.

En un primer apartado hace referencia a los Efectos sobre el ingreso de la crisis.

Así, “para Grecia, los efectos de las medidas de austeridad llevadas a cabo en el período 2009-2011 (cambios en los impuestos directos y las contribuciones sociales, recortes en el sector público, en las pensiones y en otros beneficios) junto con los efectos de la recesión general (reducciones de sueldos / salarios en el sector privado, beneficios del trabajo por cuenta propia y otros ingresos junto con el incremento del desempleo) afectan a la distribución del ingreso como se muestra en el gráfico:”

Fuente: EU Employment and Social Situation Quarterly Review - December 2011

Sigue leyendo

Empleo y Situación Social en la UE (I): El impacto social de la crisis

En el reciente informe trimestral de Diciembre de 2011 sobre el Empleo y la Situación Social en la Unión Europea se abordan dos cuestiones de relevancia social y que trataremos en dos entradas de este blog. La primera hace referencia al impacto social de la crisis y la segunda trata sobre quién recaen las medidas de austeridad implantadas en varios países de la Unión.

El impacto social de la crisis (Páginas 55 a 58 del informe)

El informe dice que el riesgo de pobreza o exclusión social en la UE se mantuvo estable en 2010 en comparación con 2008 pero que la crisis ha interrumpido la tendencia a la baja de dicho riesgo que venía experimentando la UE desde 2005. Por países se ha incrementado en 6 puntos porcentuales en Lituania, 4 puntos porcentuales en Letonia y, también, en España, Irlanda o Dinamarca.

Sin embargo, afirma el informe, “estas tendencias se deben considerar con mucha cautela. El riesgo de pobreza se refiere a un umbral relativo determinado por el nivel general de ingresos y su distribución a toda la población. Este umbral puede variar de un año a otro, los ingresos individuales cambiar de repente, como ha ocurrido desde el comienzo de la crisis en muchos países”. “Este cambio se debe al hecho de que las diversas fuentes de ingresos no se ven afectadas al mismo tiempo, después de una crisis económica. Los ingresos de trabajo, sueldos y salarios, son los primeros en disminuir a medida que la situación en el mercado laboral empeora. Otras fuentes de ingresos, tales como pensiones y prestaciones sociales, no se ajustan inmediatamente. Como los ingresos del trabajo disminuyen, mientras que otros no han cambiado, hay una distorsión en la distribución del ingreso en general. La renta mediana y, por lo tanto, el umbral de pobreza caen. Las personas con un ingreso un poco por debajo del umbral de pobreza pueden pasar por encima de la línea, aunque su situación no haya cambiado, o incluso haya empeorado.” Así, “A raíz de este escenario, el umbral de la pobreza se redujo drásticamente en los Estados bálticos, entre 2009 y 2010, cayendo alrededor del 15 por ciento en Lituania y Letonia, y del 8 por ciento en Estonia. Una disminución significativa en el umbral de la pobreza también se produjo en España, Irlanda, Eslovenia y Malta. En este contexto, la disminución en la tasa de pobreza no significa que la situación de las personas mejora con respecto al año anterior, y la disminución de la tasa de pobreza después de una caída en el umbral de la pobreza, como se observa en Letonia y Estonia, no deben ser considerarse positivos”. Sigue leyendo

Redes sociales: Uso de internet

Otro de los indicadores aceptados como factor aproximativo para el capital social es el indicador de redes sociales. Las redes sociales son formas de interacción social, puesto que se fundamentan en las relaciones entre los individuos. Sin la existencia de esas relaciones no podrían existir las redes. Las redes sociales permiten el flujo de información, posibilitan la acción colectiva, son fuente de normas, obligaciones y expectativas para los individuos y se convierten en un medio de integración e implicación de las personas con respecto a un sistema social determinado favoreciendo el equilibrio de dicho sistema.

La tipología de las redes sociales es muy compleja y depende del punto de vista desde el que se aborde. A efectos del capital social las redes sociales pueden ser formales o informales. Las primeras son redes estructuradas en el sentido de que existen normas escritas sobre su funcionamiento, su acceso, etc. (ej. asociaciones deportivas, sindicatos, partidos políticos, etc.); mientras que las segundas carecen de esa oficialidad puesto que surgen sin la necesidad de una estructura formal que las ampare (ej. grupos de amigos, familiares, conocidos, etc.). También se podrían clasificar en redes horizontales y redes verticales. Las primeras se ocupan de las relaciones que se producen en base a condiciones económicas y sociales similares (ej. grupos de amigos, compañeros de trabajo, etc.), mientras que las segundas tratan las relaciones de tipo laboral o con los sectores más formales de la sociedad (relaciones con la autoridad).

Los vínculos son los nexos de unión de esas redes sociales y aquí se podría exponer la clasificación de Granovetter (1973) sobre los mismos distinguiendo entre vínculos fuertes y vínculos débiles de la forma en la que han sido definidos anteriormente. Otra tipología dentro de los vínculos nos permite hablar de vínculos formales, establecidos mediante relaciones de autoridad, y vínculos informales, que se establecen por iniciativa de las personas, sin necesidad de esas relaciones de autoridad (Tsai, 2002). También se podría hablar de vínculos directos que son aquellos que se establecen contactando directamente con otros individuos y de vínculos indirectos a los cuales se accede a través de esos individuos con los que nos relacionamos de forma directa (Burt, 1992). Sigue leyendo